Un enfoque directo, sensible y colaborativo — a través de la presencia, la conciencia y la palabra, a veces triangulada por la imagen, el libro o el objeto. Consulta en Pau, sesiones puntuales en París 18 y por videoconferencia.
Somos nosotros, adultos, el puente entre la infancia y el mundo.
Madres, padres, abuelos, profesionales — todas las maneras de formar parte de la vida de un niño o una niña encuentran aquí un acompañamiento. Cada encuentro parte de una misma observación: crear las condiciones para que la palabra y la emoción puedan emerger, sin juicio.
Un espacio para explorar los vínculos — con nuestros hijos e hijas, en pareja, entre herman@s, entre generaciones. En la consulta o en talleres colectivos.
Explorar juntos la teoría, la mirada, la postura profesional — tener la distancia suficiente para acompañar la infancia sin violencia irrespetuosa de sus emociones.
Explorar juntos emociones, relaciones, vínculos — en co-animación adaptada a cada proyecto.
Selección de algunos testimonios.
La adaptación mínima es de la necesidad, no del material. Sólo tomar conciencia de nuestras emociones para regularlas mejor. La inclusión es beneficiosa para todos los niños y niñas.
Entendí que era yo quien debía poner un marco coherente con la edad de mis hijos.
Le agradezco a Angélica haber detectado el malestar de mi hija y haberla derivado a un psiquiatra. Eso habla de su ética profesional.
Un primer intercambio, sin compromiso, para ver si mi manera de trabajar puede ser útil a tu situación — sea personal, familiar o profesional.